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Fecha de publicación : noviembre 2, 2020

Sáhara marroquí: Cinco preguntas al embajador de Marruecos ante la ONU, Omar Hilale

Tras la adopción de la resolución 2548 del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara marroquí, el embajador, representante permanente de Marruecos ante la ONU, Omar Hilale, respondió a las preguntas de la MAP.

El Consejo de Seguridad acaba de aprobar la resolución 2548. ¿Qué novedades trae?

El valor de una resolución no sólo está en la novedad que trae, sino sobre todo en lo que reafirma. Con esta nueva resolución, el Consejo de Seguridad reitera sus decisiones y posiciones sobre la cuestión del Sáhara marroquí. Consagra así un modus operandi que conforta los fundamentos de la posición marroquí para la solución definitiva de este diferendo:

1-La solución de esta cuestión sólo puede ser política, realista, pragmática, duradera y basada en la avenencia.

2-El proceso de mesas redondas, con su formato, sus modalidades y sus cuatro participantes, Marruecos, Argelia, Mauritania y el “polisario”, es la única manera de lograr esta solución política.

3-Argelia es parte interesada en este diferendo regional. Ya no podrá limitarse a una participación protocolaria en la apertura y la clausura de las conversaciones, como ocurrió durante las trece rondas del proceso de Manhasset. A partir de ahora, el Consejo de Seguridad le exige que se comprometa seriamente durante todo el proceso hasta su conclusión.

4-La autonomía es la única iniciativa seria y creíble capaz de poner fin a este conflicto regional, en el marco de la soberanía y la integridad territorial de Marruecos.

La novedad de esta resolución se refiere al nombramiento de un nuevo enviado personal. ¿Cuál es su reacción a este respecto?

El Consejo de Seguridad cumple con su papel expresando su expectativa de que se nombre un nuevo enviado personal del secretario general y alentándolo a que reanude las consultas entre los cuatro participantes, donde las han dejado, y a que aproveche los progresos realizados por el ex enviado personal, Horst Köhler.

Por su parte, Marruecos tiene plena confianza en el secretario general de las Naciones Unidas. Confiamos en que encontrará el perfil adecuado y la estatura apropiada, a la altura del ex presidente Horst Köhler, para relanzar y hacer avanzar el proceso político.

Argelia sigue llamando al referéndum. ¿No contradice este llamamiento los parámetros establecidos por el Consejo de Seguridad?

Es más que una contradicción. O bien el software diplomático de Argelia lleva dos décadas de retraso, o bien persiste en su política del avestruz. En cualquier caso, las resoluciones del Consejo de Seguridad invalidan claramente su petición. El referéndum no es un principio, es sólo un instrumento que el Consejo de Seguridad ha excluido de su léxico de resoluciones por vigésimo año consecutivo y en sus 34 resoluciones sucesivas desde 2001. Al abstenerse de hacer referencia al referéndum, el Consejo de Seguridad ha desaprobado a los adversarios de nuestra integridad territorial, dejado de lado sus divagaciones sobre el referéndum. Este abandono del referéndum por parte del Consejo de Seguridad ha puesto a Argelia y a su “polisario” ante su responsabilidad histórica. O bien comprometerse decididamente en el proceso político o bien paralizarlo.

En el Sahara, la regionalización avanzada está en marcha. Pronto no quedará nada que discutir, salvo dejar las armas, como varios movimientos separatistas en el mundo, y liberar a las poblaciones secuestradas en los campamentos de Tinduf para que puedan volver a su madre patria, Marruecos.

¿Cuál es su reacción ante el la multiplicación preocupante de las violaciones y provocaciones del “polisario”?

Estas violaciones, que Marruecos condena en los términos más enérgicos, son motivo de profunda preocupación para el secretario general de las Naciones Unidas y los miembros del Consejo de Seguridad. La nueva resolución del Consejo de Seguridad ha sido firme en instar una vez más al grupo armado separatista el “Polisario” a respetar el alto el fuego, los acuerdos militares y las resoluciones del Consejo. Esta orden se produce tras el informe crítico del secretario general de las Naciones Unidas al Consejo, que puso al descubierto miles de violaciones del “polisario” de una magnitud y gravedad sin precedentes.

El “bloqueo” del cruce de Guergerat, el envío de milicias del “polisario” que incluyen a civiles, entre ellos mujeres y niños, al borde del dispositivo de defensa y su instrumentalización en encuentros cara a cara con los militares marroquíes incluso frente a sus puestos, socavan el proceso político y amenazan la paz y la estabilidad regionales. Esas provocaciones podrían haber llevado a incidentes graves y violentos si no fuera por la contención ejemplar, la sangre fría y la disciplina profesional de nuestros valientes soldados. Lo que fue unánimemente elogiado por todos los responsables de la Secretaría de las Naciones Unidas y la MINURSO. Los altos responsables de las Naciones Unidas están informados diariamente de estas violaciones, advirtiéndoles al mismo tiempo que la paciencia y la contención del Reino tienen límites. Por lo tanto, el “polisario” debe ser consciente de que al persistir en sus acciones desestabilizadoras, se descalifica y pierde toda facultad, si es que aún la tiene, para sentarse alrededor de la mesa redonda. Sus provocaciones corren el riesgo de cerrar permanentemente la ventana de su participación en el proceso político.

La apertura de consulados en el Sahara marroquí continúa y va en aumento. ¿Qué significado le da a esta gran evolución?

La apertura de estos consulados es, en efecto, un acontecimiento importante en el dosier del Sáhara marroquí. De conformidad con el derecho internacional, se trata de un acto de consentimiento soberano entre el Estado de residencia y el Estado de origen. Estas aperturas son el resultado de tres factores estructurantes:

En primer lugar, una visión estratégica de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que tiene como objetivo hacer del Sahara marroquí un centro regional de Marruecos al servicio del continente africano. En segundo lugar, un modelo de desarrollo económico para las provincias del sur, acompañado del fortalecimiento del Estado de derecho y de la democracia inclusiva y participativa. La triple dimensión de la calma, el desarrollo y el respeto de los derechos humanos en el Sáhara se destacó ampliamente en el último informe del Secretario General de las Naciones Unidas al Consejo de Seguridad y en la Resolución 2548.

En tercer lugar, la confirmación diplomática de la marroquidad del Sahara con la apertura de una quincena de consulados de países africanos hermanos y amigos. Este avance diplomático pronto verá su extensión natural a la región del Golfo, gracias a la inminente apertura del Consulado de los Emiratos Árabes Unidos en Laayún, y pronto encontrará su continuidad en otras regiones del mundo.
02/11/2020