Era colonial

Marruecos era un objetivo atractivo para las potencias occidentales, debido a su posición y su interés estratégico y a su proximidad a los países europeos; las primeras muestras de colonización y expansión se remontan al siglo XV y XVI, cuando los españoles fueron atraídos por el litoral del Sahara. Su primer establecimiento sobre esta parte del litoral sahariano data de 1476. Por su parte, los portugueses empezaron una política expansionista en Marruecos para controlar la costa y las actividades de piratería.

A partir de 1865, los españoles iniciaron numerosas incursiones en la costa sur de Marruecos con el fin de estabilizarse, para explotar sus riquezas pesqueras y controlar el flujo del comercio, haciendo frente al mismo tiempo a cualquier intervención (injerencia) de otras potencias coloniales en aquellas zonas.

El tratado de Alcáçovas fue firmado entre España y Portugal en 1479, un acuerdo que constituyó una plataforma para repartir los territorios atlánticos entre ambos países, con lo cual Portugal se le reconoció a España la soberanía sobre las Islas Canarias y el sur de Marruecos, mientras que España reconoció el reino de Fez (actual Estado marroquí) como en el esfera de influencia del reino de Portugal.

En 1884 España pudo ocupar las zonas costeras del sur de Marruecos, pero las fuerzas coloniales españolas no eran capaces de extender su autoridad sobre el conjunto del territorio marroquí, limitándose solamente al control del centro comercial de la isla de Dajla, y esto se debe a la intensa resistencia marroquí por un lado, y a las enormes dificultades financieras a las que se enfrentaba España por otro lado.

El acercamiento político entre España y Francia dio lugar a la celebración de acuerdos entre las dos potencias coloniales, como el tratado firmado el 27 de junio de 1900, en el que ambos países delimitan las fronteras de sus zonas de influencia en Marruecos. Las disposiciones de este tratado se confirmaron en los tratados del 03 de octubre de 1904 (tratado secreto) y del 27 de noviembre de 1912, según los cuales España ejerció un régimen de protectorado hasta los años 1956 y 1958, pero pese a una serie de ataques en varias regiones de Marruecos, la ocupación efectiva del Sahara no se realizó hasta 1934, cuando se apoderó de las ciudades de Esmara y la región de Oued Eddahab (Río de Oro).

En el tratado de Fez del 30 de marzo de 1912, se establece el protectorado francés sobre Marruecos; luego Francia firma un acuerdo con España el 27 de noviembre de ese mismo año, reconociendo a Madrid el territorio de la zona sur y norte de Marruecos, estableciéndose el protectorado español, con capital en Tetuán, bajo la autoridad del  jalifa o representante del sultán de la zona, Muley Mohammed Mehedi Uld Ben Ismael, sustituido por su hijo Muley El Hassan Ben El Mehdi en 1923; salvo la ciudad de Tánger que obtiene carácter de ciudad internacional por el estatuto de 1923 ejercido por varios países.

Sin embargo, la resistencia marroquí a la ocupación se llevó a cabo en todas las zonas hasta la producción de la independencia formal de Marruecos y el fin del protectorado, en virtud del acuerdo franco-marroquí firmado el 2 de marzo de 1956, que puso fin al tratado de 1912 y Marruecos lograría recuperar su independencia. Seguido por el acuerdo hispano-marroquí el 07 de abril de ese mismo año, a consecuencia del cual Marruecos consigue la independencia, y comenzó a reclamar algunos territorios todavía ocupados.