Las provincias del Sahara están dotadas de centrales y de redes de distribución, gracias a una estrategia de desarrollo del sector de energía eléctrica adoptado en las cinco provincias,  El Aiún, Bojador, Es-Smara, Dajla y Ausserd.

 Los esfuerzos de las autoridades públicas se articularon en torno a dos grandes ejes: incrementar las capacidades de producción y crear nuevas redes de distribución para que toda la población disponga de suficiente autonomía en materia de suministro eléctrico.

Asimismo, se han realizado varios proyectos de expansión y modernización de la red eléctrica, con el fin de reforzar de la seguridad del suministro de electricidad.