La poesía hassaní, tanto oral como escrita, forma parte de la poesía popular, caracterizada por la existencia de varios estilos rítmicos y prosódicos. Por lo tanto, contiene términos de la lengua árabe e incluso de palabras relativas a lenguas extranjeras.

Para el profesor y poeta Badi Ould Mohammed Salem la poesía hassaní es: “un discurso escogido del dialecto y del habla común que tiene sus disposiciones como los cinco preceptos de ‘el obligatorio’, ‘el repudiado’, ‘el permitido’, ‘el reprobado’ y ‘el prohibido’. Y por otro lado, es un discurso prosaico escogido por el poeta quien procede a la transformación de su contenido. Así, lo compone  apurándolo y abreviándolo en ciertos pasajes y  recargándolo en otros, de tal manera que, de aquel incoherente y disperso discurso, saca un corpus coherente, cabal y ajustado que no admite añadidos ni menguas y que como cualquier creación ofrece lo bello y lo feo, lo extenso y lo breve”.

Por otra parte, la poesía hassaní  se inspira en la religión islámica incluyendo versículos coránicos y dichos del Profeta, así como la poesía árabe de todos los tiempos.

También, entre los autores que cultivan la poesía hassaní existe un grupo especial, que se dedica a la crítica poética, con el fin de distinguir la buena poesía de la mala, se trata de un conjunto de trovadores llamado en hassaní «ikaouen».