Las zonas del Sahara son muy conocidas por sus recursos minerales, especialmente el fosfato, que fue descubierto y explotado desde mediados de los años sesenta del siglo pasado, en las regiones de Boukraâ, Amsliken, Azig, El-Abadela y en la provincia de Oued Eddahab. Los estudios geológicos que se han realizado indican que la región de Boukraa representa un gran potencial y una gran importancia económica.

Aparte del fosfato, el hierro constituye un importante recurso mineral disponible en el Sahara marroquí, así como el cobre en la región de Akjout cerca de las fronteras con Mauritania.

Asimismo, las zonas del Sahara disponen de cuencas naturales, llamadas “sabjat”, que contienen importantes reservas de sal, siendo las principales: las de Tazgha, Dhbaá, Tisslitine, Tisfourine.

Las nuevas tecnologías han contribuido al desarrollo de un programa de cartas geográficas en la región del Sahara marroquí. Numerosos estudios e investigaciones se realizan para determinar los sitios que contienen las riquezas naturales, su profundidad, su volumen y la cantidad disponible.