Las provincias saharauis gozan de un considerable potencial turístico y ofrecen una variedad de paisajes consistentes en oasis de palmeras, paisajes hechos de espacios desérticos, dunas de arena y sabjats (cráter/cuenca con un elevado índice de salinidad). Por lo tanto, ofrece turismo de aventuras, el senderismo y la espeleología en las cuevas.

De igual modo, la zona cuenta con importantes monumentos históricos, particularmente en Tarfaya, como el monumento portugués Calamar, la estatua de Saint-Exupéry y el faro español de Boujdour.

Las atracciones turísticas del Sahara y sus inmensas costas del Atlántico, han logrado atraer grandes inversiones nacionales y extranjeras en la región, esencialmente en la construcción de bandas costeras equipadas en unidades hoteleras, clubes, residencias turísticas y chalets.

Consciente de la importancia del turismo como motor del desarrollo económico y social, el Estado fomenta y refuerza la construcción de infraestructura turística en la laguna Khnifes, bahías de Dakhla y Laguira, así como en varios oasis del Sahara.

A esto se añade el apoyo a las actividades turísticas, tales como festivales, mussems, eventos culturales y artísticos, así como eventos deportivos, particularmente el Rallye aéreo Toulouse, Tarfaya, San Luís y carrera de coches y de dromedario.